Rev. Susan M. Hudson, St Pauls Presbyterian Church,July 13, 2014

Risky Business Planting Seeds
Isaiah 55:10-13; Matthew 13:1-9; 18-23

            No farmer would sow seeds like this guy in Matthew’s Gospel!  It wasn’t good business.  A farmer prepares the soil before planting seeds and doesn’t sow seeds where the ground is rocky or full of weeds. But the farmer in Jesus’ story throws seeds extravagantly everywhere.  What was he thinking?
            Certainly, we want our lives to be prepared to receive the Good News of Jesus Christ, so God’s words will bear fruit. That requires getting plenty of sleep, eating healthy food, going to church, reading our Bibles. That’s what we advise school children, so their minds are ready to learn math, science and reading. The same is true for Christians. We need balanced, healthy lives so when the Word comes to us, it will flourish & our faith will mature.
            Why does the farmer sow seeds on unprepared soil?  That’s so risky!  The farmer, who is God, extravagantly distributes Good News even in weedy, broken and shallow places, where it’s more challenging for seeds to grow. Birds pluck up the seeds & weeds choke the new plants. Why does God do that?
            Perhaps the Gospel of Jesus Christ is bigger than good business principles, bigger than just good soil.  “Anywhere” is the place God redeems people.
            The president of Austin Theological Seminary in Texas, visited a juvenile court and detention center with other important civic leaders:  lawyers, politicians, foundation representatives, journalists. The place was so depressing, enclosed by heavy gates with large padlocks and electric fences. When the doors clanged shut behind them, he imagined how it must have felt to children and adolescents who were detained there.  An amazing young judge escorted them through holding cells where new inmates were processed, classrooms where education was attempted & courtrooms where cases were prosecuted.
            Finally, she took them down a bleak hall where young offenders lived.  Some children were accused of major crimes; others were repeat offenders. Most had had little nurture in their short lives. They didn’t have a primary adult who cared for them. Each cell had a steel door with narrow slots through which pairs of eyes were watching the visitors as they walked past. Finally the seminary president lingered at one door and whispered to one pair of eyes:  “God loves you.”  The eyes didn’t register anything.  The president wondered:  Did that good news fall on the path to get eaten by birds?  Did it fall among thorns to get choked out?
            Near the end of the tour, one person stopped and began to cry. When the judge noticed, she paused, put her arms around her, and with tears in her own eyes, said, “I know. I understand.”
            The seminary president thought to himself:   “If I am ever to be judged, I want a judge like her.”  Then it dawned on him… like a seed thrown on his path…we DO have a judge like that. God takes a risk for all of us… casting “seeds of faith” into our unprepared, undeserving lives.
            Isaiah writes: when God’s Word goes out of God’s mouth, “it shall not return empty…but shall accomplish that which I purpose.”  God’s Words are not like our words.  God’s Word is effective. When God spoke, the world was created. God said “Let there be light” & there was light.  When God says:  “I love you” – God means it. God doesn’t turn away from us, even when we turn away from God. 
            God takes a “risk” on us.  None of our lives represent perfect, prepared soil where seeds grow easily & flourish.  Sometimes it takes a rocky, barren, broken moment in our life to recognize God’s extravagant love.
            Sowing seeds in the Kingdom of God is risky business, but God invites us to be partners in the work of faith-planting. As we invite children to Vacation Bible School, we are sowing seeds, planting God’s Word in young lives: hoping & praying birds will not snatch the seeds off the ground, hoping & praying weeds will not choke the young plants. We may never SEE the results our work, just as the seminary president never knew what happened to the young offender to whom he said: God loves you.  However, we have confidence God’s Word NEVER returns empty; it always accomplishes God’s purpose. To God be the glory!
            Let’s pray.  As we study the Bible this week, may God plant new faith in all who teach, learn, and serve. Help us take risks, trusting God’s Word will accomplish God’s purpose.  Help us nurture and enrich the soil of every child’s life, where seeds of faith are just beginning to take root. Amen.
          

Negocios Arriesgados
¡Ningún granjero sembraría semillas como la persona en el evangelio de Mateo! No fue buen negocio. Un granjero sabe preparar la tierra antes de sembrar las semillas. Un buen granjero no siembra semillas donde está rocoso el suelo, llena de malas hierbas. Pero el granjero del cuento do Jesús tira semillas de modo raro sobre todo tipo de tierra. ¿Qué pensaba?
             Nosotros queremos que nuestras vidas estén preparadas y listas para recibir la buena noticia de Jesucristo, que la palabra del señor dé sus frutos en nuestras vidas. Debemos dormir lo suficiente, comer sano, asistir a la iglesia, leer la Biblia, y estar disponible a Dios en todas las maneras que podamos. Asesoramos lo mismo para nuestros hijos, para que sus mentes estén recientes y dispuestas para aprender. Niños que duermen lo suficiente están más listos para aprender las matemáticas, ciencias y la lectura cuando van a la escuela. Lo mismo es cierto en nuestras vidas cristianas. Necesitamos vidas equilibradas y saludables a fin de que cuando nos viene la palabra de Dios florecerá y maduremos en nuestra fé.
             Sin embargo, el granjero en nuestro cuento siembra semillas sobre todo tipo de tierra. Fue una costumbre comercial muy arriesgada. El granjero representa a Dios, que distribuye de modo raro la Buena Noticia incluso en lugares malezas, rotos, y superficiales. Por cierto, es más desafiante que crezcan las semillas donde la tierra sea débil y seca por la falta de lluvia. Por cierto, los pájaros puedan arrancar las semillas  y las malas hierbas puedan sofocar las nuevas plantas; sin embargo, Dios, el granjero siembra las semillas sobre todo tipo de tierra.
           Quizás el Evangelio de Jesucristo es más grande que buenos principios empresariales, más grande que simplemente buena tierra. “Dondequiera” es la esfera donde Dios redime personas.
               El presidente del Seminario Teológico en Austin, Tejas, cuenta de una época cuando él estaba con un grupo de líderes cívicos importantes: abogados, políticos, etcétera. Estudiaban el sistema de justicia penal. Un día visitaron el tribunal de menores y el centro de detención. Él dice que el lugar era tan deprimente, cerrado por puertas de malla de alambre con grandes candados y alambre de púas envuelto alrededor de las cercas electrificadas. Cuando las puertas cerraron atrás de los jóvenes, el presidente se imaginaba como deben haber sentido. Una excelente juez joven escoltó el grupo aquel día. Ella les mostro toda la instalación, incluso las celdas de detención donde procesaban los nuevos presos, y las salas en que intentaron educarlos. También les mostro salas de justicia donde procesaban los casos.
           Al fin del recurrido, ella les llevó a un pasillo desolado donde vivían los delincuentes. Algunos de los niños fueron acusados de delitos graves; algunos fueron reincidentes. La mayoría habían tenido poca crianza en sus breves vidas. No tenían un adulto primaria que se preocupaba por ellos. Fue difícil para el Presidente Wardlow cuando caminó por cada puerta sin hacer nada para ayudarles. Por fin, se demoró por una puerta y susurró a un par de ojos: “Dios te ama.” No había ningún reconocimiento en los ojos. Y el Presidente pensaba: ¿Se cayó en el camino esa buena noticia para ser comido por los pájaros? ¿Se cayó entre las espinas para ser estrangulado?
           Por fin, al fin del recurrido, un miembro del grupo se paró en el pasillo y empezó a llorar. Cuando la juez se dio cuenta, pauso, puso sus brazos alrededor de esa persona, y con lágrimas en sus propios ojos, dijo, “Yo sé. Yo entiendo.”
           El Presidente pensó para sí mismo: “Si un juez me juzgue un día, quiero que sea uno como ella.” Entonces se dio cuenta…que ya tenemos un juez así. 
           Dios toma un riesgo para todos nosotros… “lanzando semillas de fe” en nuestras vidas, no importa si lo merecemos.
               En nuestra escritura sagrada de Isaías, nos asegura que cuando la palabra de Dios sale de su boca, o nuestras bocas, “no regresará vacío…sino cumplirá mi propósito, y tendrá éxito en la misión para la cual la envié.”
            La palabra de Dios…no es como nuestras palabras. La palabra de Dios es eficaz. Cuando Dios habló, creó el mundo. Dios dijo, “Hágase la luz” y hubo luz. Cuando Dios dice: “Te amo” – Dios quiere decirlo y no aparte de nosotros incluso cuando nosotros nos alejamos de Dios.
            Dios toma un “riesgo” con todos nosotros. Ninguna de nuestras vidas representa la tierra perfecta y preparada donde las semillas crecen fácilmente y florecen. Todos nosotros tenemos lugares rocosos, rotos, y áridos, y a veces se necesita momentos rocosos, rotos y áridos en nuestras vidas para reconocer el amor extravagante de Dios para nosotros.
            Sembrando semillas en el Reino de Dios son “Negocios Arriesgados,” pero Dios nos invita ser socios en esta empresa de plantar fe. Mientras que invitamos a los niños a la Escuela Bíblica de Vacaciones esta semana, estamos sembrando semillas…sembrando la palabra de Dios en las vidas jovenes, esperando y orando que los pájaros no arrebaten las semillas de la tierra y que las malas hierbas no sofoquen las plantas jóvenes. La buena noticia para recordarnos es esto: puede ser que nunca VEAMOS los resultados de las semillas sembradas, al igual que el Presidente del seminario en Austin nunca sabrá que pasó con el joven atrás de la puerta de acero. Sin embargo, tenemos confianza que la Palabra de Dios nunca regresa vacío, sino cumple el propósito del Señor. ¡Gracias a Dios!
            Oremos. Gracias, Señor, por tu Palabra. Mientras que estudiamos tu Palabra esta semana, oramos que podamos plantar y criar fe. Mientras que empezamos con la Escuela Bíblica de Vacaciones esta semana, junto con Monte de los Olivos, por favor planta fe in todos nosotros: aquellos que ensenan y aquellos que aprenden. Ayúdanos asumir riesgos confiando que tu Palabra siempre cumple su propósito. Ayúdanos cuidar y enriquecer la tierra alrededor de nuestros semillas. Oramos en el nombre de Jesús. Amen.